El destino de los Neumáticos Fuera de Uso (NFU) sigue siendo uno de los grandes desafíos medioambientales para el país. Según cifras de la Asociación Nacional de la Industria del Reciclaje (ANIR), la valorización alcanzó el 21,5%, quedando 128 mil toneladas sin valorización.
En este sentido, un grupo de expertos de la industria vial a nivel internacional y nacional se reunieron junto a cerca de 200 asistentes para impulsar un modelo de economía circular masivo, incorporando el caucho triturado a las mezclas asfálticas, y asegurando que Chile cuenta con las condiciones para transformar un problema ambiental en una solución estratégica y de valor para su infraestructura vial.
“El asfalto caucho tiene beneficios tecnológicos, económicos y ecológicos. La clave es la voluntad política de quienes están al frente de la toma de decisiones”, señaló Jorge Alarcón, académicos e investigador mexicano con más de 30 años de trayectoria en la industria de la construcción y conservación de carreteras con mezclas asfálticas modificadas con caucho, quien fue parte del seminario “Caucho en el asfalto: Llegó la hora”, organizador por Química Latinoamericana (QLA), Sacyr y Bitumix.
“No podemos seguir esperando, el momento es ahora y necesitamos que estén todas las voluntades para que así sea. Los neumáticos tienen una degradación muy lenta, tardan más de 1.000 años en degradarse, y vemos que el mundo del asfalto y el caucho pueden tener un impacto muy significativo”, agregó Roberto Lazo, especialista en asfaltos y Gerente Técnico de QLA.
Para Lazo, en el marco de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), “este escenario representa tanto un desafío como una oportunidad ya que cerca del 50% de los NFU corresponde a caucho valorizable, con alto potencial en la infraestructura vial”.
A nivel internacional, el uso de caucho en mezclas asfálticas se ha posicionado como una solución técnica que aporta valor a los pavimentos, permitiendo no solo reducir la huella de carbono sino que también tener pavimentos con mayor durabilidad y menos ruido. Este es el caso de Sacyr que implementó en 2018 con éxito los primeros pavimentos de prueba de RARx en Chile, un adictivo con polvo de caucho para la fabricación de mezclas asfálticas modificadas, proveniente de neumáticos fuera de su vida útil (NFU) para luego en 2023 aplicar en una ruta concesionada. “En línea con nuestra política de sustentabilidad, es posible alcanzar mejores prestaciones técnicas con un menor impacto ambiental, incorporando residuos recuperados como materia prima en nuestras mezclas asfálticas. Esto no solo mejora el desempeño de los pavimentos, sino que también contribuye a la calidad de vida de las personas, retirando neumáticos fuera de uso de vertederos y avanzando hacia una infraestructura más responsable y sostenible», explica Javier Zúñiga, gerente de Infraestructura Vial de Sacyr.
Si bien en Chile la adopción de este tipo de iniciativas ha estado limitada por barreras operacionales y por la ausencia de incentivos que permitan acelerar su implementación, en este seminario los expertos y expositores coincidieron que uno de los principales desafíos del sector es reducir la incertidumbre técnica para habilitar la masificación.
En el encuentro, participaron representantes del sector público y privado —incluyendo revalorizadores de residuos, productores de asfalto, fabricantes de mezclas y concesionarios.
“Hoy el desafío no es tecnológico, es de implementación”, coinciden actores del sector.
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