La Corporación Santiago Wanderers informa a sus socios, socias, hinchas y a la comunidad en general que ha notificado formalmente a la Santiago Wanderers SADP, que administra el fútbol profesional del club, el inicio de un juicio arbitral destinado a poner término anticipado al contrato de concesión vigente desde el año 2008.
Esta decisión se adopta tras una revisión exhaustiva de los antecedentes y en estricto apego a lo establecido en la cláusula arbitral del contrato, que contempla que las controversias relativas a su cumplimiento, interpretación o término deben ser resueltas por un árbitro mixto designado por las partes.
Lo anterior fue reforzado por Cristian Durney, vicepresidente de la Corporación, quien indicó que «este es un modelo (el de Sociedades Anónimas) que ha fracasado en Chile, es un modelo que ha demostrado que no funciona, que no trae buenos rendimientos, que no promueve el deporte, y que en el caso de Wanderers se cristaliza en una administración antojadiza, pobre, mezquina, sin proyección a largo plazo y que nos tiene en el ciclo más largo de permanencia en la Primera B, y todo parece indicar que este ciclo solo se va a extender».
Agregó además que «nosotros, en contraposición a un proyecto mezquino y egoísta, tenemos un proyecto colectivo; la Corporación Santiago Wanderers no es el directorio, no es solo las personas que participan en las diferentes instancias del club, sino que es la fuerza viva de muchos hinchas que dedican parte de su tiempo a la grandeza de esta institución».
Por eso, Durney señaló que «iniciamos este proceso, que es una acción legal que busca poner fin a un contrato de concesión que solo ha traído mal rendimiento y malos ratos para el pueblo wanderino, y a través del cual queremos retomar el control de la institución y tomar las mejores decisiones posibles a futuro para su buena administración».
El proceso que hoy se comunica no constituye un hecho aislado, sino la expresión formal de una definición política e institucional sostenida en el tiempo, que ha sido refrendada en el quehacer de la Corporación y en los acuerdos adoptados por sus asambleas. Existe, por tanto, una historia, una convicción y un mandato claro detrás de esta decisión.
La acción legal iniciada se funda en la existencia de incumplimientos graves y reiterados de obligaciones esenciales del contrato de concesión, cuyos fundamentos serán debidamente expuestos y acreditados en la instancia arbitral correspondiente.
Esto fue explicado por el abogado Fernando Astudillo, quien enfatizó que es «importante señalar que en el contrato de concesión está establecido, en la cláusula 15, la posibilidad de poner término al contrato, y para eso uno de los requisitos fundamentales es dar aviso por escrito de esta decisión, cuestión que se está haciendo ahora».
Además, el abogado aclaró que el proceso podría «durar, y va a depender mucho del procedimiento que se fije, un plazo máximo de dos años», agregando que «el siguiente paso es reunirse con el directorio de la Sociedad Anónima Deportiva para en conjunto fijar un nombre, o nombres, porque los tribunales arbitrales eventualmente pueden constituirlos más de un juez, para definir quién o quiénes serían los jueces que van a dirimir este conflicto».
Como Corporación, reafirmamos nuestro deber histórico y estatutario de velar por los intereses del club, su patrimonio, su desarrollo deportivo y el respeto a su identidad, entendiendo que el futuro de Santiago Wanderers debe estar en manos de quienes le dan sentido día a día: sus socios, socias e hinchas.
Este no es solo un proceso judicial. Es también un momento decisivo en la historia del club. Convocamos a toda la comunidad wanderina a mantenerse informada, activa y comprometida con este proceso, entendiendo que el destino de Santiago Wanderers no se define únicamente en tribunales, sino también en la convicción, la participación y la unidad de su gente.
Porque Wanderers es de su gente, y es su gente la llamada a recuperar su conducción. Tenemos la convicción de que el Club es Nuestro.
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