En pleno verano el incremento del turismo interno y extranjero en Chile trae consigo uno de los mayores desafíos sanitarios del año para hoteles y restaurantes: mantener baños limpios, seguros y correctamente equipados en plena temporada de vacaciones, cuando la afluencia de público aumenta de forma significativa.
Durante los meses estivales, el país concentra uno de los picos más altos de movilidad. De acuerdo con cifras del Servicio Nacional de Turismo (Sernatur), la temporada de verano supera los 30 millones de viajes con pernoctación, lo que eleva considerablemente el uso de baños en hoteles, restaurantes y espacios de atención al público. A esto se suma que estudios de experiencia del consumidor indican que el 87 % de los huéspedes considera la limpieza como el factor más relevante al evaluar un hotel y que el 74 % espera altos estándares de higiene en los baños, transformando estos espacios en un punto crítico de confianza.
“La higiene de los baños dejó de ser un aspecto operativo para convertirse en un componente clave de la experiencia del cliente. En temporada alta, un baño mal gestionado puede impactar directamente en la percepción de marca y en la decisión de volver o recomendar un lugar”, señala Francisco Salamé, director comercial para el Cono Sur en Tork®
A este escenario se suma el aumento de las fiscalizaciones sanitarias durante el verano. En este período, la autoridad intensifica los controles en establecimientos de alto tránsito, donde falencias en limpieza, falta de insumos o incumplimiento de protocolos pueden derivar en sumarios sanitarios, multas o clausuras temporales, con impacto directo en la operación y la reputación del negocio.
En este contexto, el sector ha ido avanzando desde una lógica de limpieza reactiva hacia modelos de gestión más preventivos y estandarizados. La higiene profesional exige soluciones pensadas para entornos de alta afluencia, donde la continuidad del servicio resulta clave. Desde la experiencia acumulada por Tork, líder en higiene profesional a nivel global, la implementación de sistemas integrales, como dispensadores de gran capacidad y reposición eficiente, permite mantener los baños operativos incluso en los momentos de mayor demanda. Soluciones como Tork PeakServe®, para toallas de mano, o Tork SmartOne®, para papel higiénico, son ejemplos de herramientas diseñadas para reducir quiebres de stock, optimizar el consumo y liberar tiempo del personal.
Entre las principales recomendaciones para la temporada estival destacan reforzar las rutinas de limpieza en horarios de mayor flujo, asegurar la disponibilidad permanente de jabón, papel higiénico y toallas de manos, y optar por dispensadores cerrados y de alta eficiencia que reduzcan el contacto y faciliten la gestión diaria. La capacitación del personal y el uso de checklists visibles también contribuyen a estandarizar procesos y responder de manera oportuna ante picos de uso.
“Cuando la afluencia aumenta, no basta con limpiar más. Contar con soluciones profesionales permite anticiparse a la demanda y ofrecer una experiencia higiénica consistente durante toda la jornada”, agrega Salame
En una temporada clave para el turismo y la gastronomía, la gestión de la higiene en los baños se consolida como un indicador silencioso pero decisivo de calidad. Más allá de cumplir con la normativa, mantener altos estándares sanitarios es una forma concreta de cuidar la salud de las personas, proteger la continuidad del negocio y fortalecer la confianza de clientes cada vez más exigentes.
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