Adoptar una alimentación saludable desde los primeros años de vida tiene innumerables beneficios. No solo asegura un mejor desarrollo físico y emocional en los niños y niñas, sino que, además permite prevenir enfermedades de tipo nutricional a corto y mediano plazo.
En este contexto, desde Fundación Salud Circular enfatizan que la evidencia científica demuestra que la consolidación de hábitos saludables en etapas tempranas de la vida tiene un impacto sostenido en la salud a lo largo del ciclo vital.
“Fortalecer el rol de las familias, comunidades educativas y políticas públicas en la promoción de entornos alimentarios saludables, que faciliten el acceso a alimentos nutritivos y fomenten la educación alimentaria desde una perspectiva preventiva, equitativa y sostenible, son clave para reducir brechas en salud y avanzar hacia el bienestar integral de niños y niñas”, enfatizó Sandra Lanza Sagardia, presidenta de la fundación.
En este sentido Carla Bonatti Paredes, vicepresidenta de Salud Circular indicó que en esta materia es relevante destacar la importancia e impacto del programa “Escuelas que Cuidan”, implementado por la organización a modo de piloto en una escuela pública de Quinta Normal durante el 2025, y que esperan replicar en otros establecimientos educacionales durante el presente año.
“Escuelas que Cuidan busca educar y generar conciencia sobre el impacto que tiene la incorporación de hábitos saludables en general en la salud futura de las personas. Este espacio es una instancia que no solo entrega herramientas al equipo educativo, a los niños y niñas, sino que también permite generar cambios en sus entornos, al modificar hábitos poco saludables, que en muchos casos llevan años de arraigo en las familias”, puntualizó Bonatti.
Para mayor información sobre este programa formativo, visita www.saludcircular.cl o escribe a [email protected].
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